jueves, 28 de junio de 2007

Capítulo 30

UN DIA CUALQUIERA

En los días del dragón nadie nadaba.
Todos eran un remanso de paz en casas propias, nadie nadaba.
En los días del dragón nadie lloraba, todos reían, nadie nadaba y nadie lloraba.

En los días del dragón nadie gritaba ni hablaba hacia atrás, todo era comprensión. Nadie nadaba ni hablaba hacia atrás ni lloraba siquiera.

En los días del dragón las casas se iluminaban con luces opacas que no dejaban pasar improvistos.

Los días del dragón, el 4 de Julio y el 8 de Enero.

Carlo enfundado en traje de Domingo y, su madre, llorando el día del dragón.
¡¡¡¡¡Calamidad!!!!!

Muchedumbre a lo largo de una aldea espantada por los acontecimientos. Una hoguera, una vida hermosa bajo el fuego.
Un lago, donde mecer su cuerpo abrasado, donde curar las heridas de un pasado y un presente.

Carlo el día del dragón, su madre, en erupción.
Cura de amor
El día del dragón.

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