martes, 26 de junio de 2007

Capítulo 25

REFLEJO



Me gustaría contar ahora el primer día en luz de Carlo. Se despertó temprano, con los primeros rayos de sol. Un recuerdo de una noche, de unos ojos y una madre. Sueño o realidad?.
Un loro verde muerto sobre la cubierta hizo que se percatara de lo ocurrido.
El hambre hizo el resto. Un desplumar a mano abierta y para adentro.

Unas manos sobre unos ojos picajosos y un destello en popa.
Conforme se acercaba al extraño reflejo que, cegaba sus ojos, un módulo iba tomando forma.
Despistado en un principio por lo que veía se escondió. Sacó una mano, luego la otra y vio que la forma al otro lado respondía de la misma manera. Un "hola" sin respuesta y un pie de nuevo en escena.
La respuesta era idéntica, un pie.
Otro "hola" y un "vaya, vaya".

Por fin salió algo temeroso de su éscondrijo y fue hacia aquel reflejo que imitaba todo cuanto hacía.
Un espejo, un llanto, una comprensión.
Lo que vio inundó sus ojos de lágrimas. Recordó las palabras de su madre " no es momento" y se acurrucó como un niño en el suelo. Con las rodillas juntas y en posición fetal, llorando y tan sólo diciendo... -Quiero volver, quiero volver...-

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