BARCO I
Un lago y, en medio, un barco.
Sus velas a media altura y una botavara desprendida.
Debajo y, amarrada con una cuerda resentida en sus trazos, una pequeña embarcacion de remos.
Carlo dejó los remos con cuidado y subió por la escalera de estribor.
Frente a él un loro verde, sin habla.
A su lado dos remos más, humedos y recién estrenados.
Los miró con cautela, vio que eran para remar y aun con ello, atizó de forma brutal al loro caído en muerte.
Verdes plumajes cayeron al agua, los más feos sobre la pizarra.
Una vez hecho esto un "hola" y un silencio.
Al cabo de un silencio, unas palabras en susurro... "sí, yo te llamé".
-Vaya, vaya- silencio...
El loro levantó su cabeza todavía en muerte y la dejó caer por fin.
En la oscuridad, unos ojos azules empañados en lágrimas.
Carlo, abatido, cayó al suelo.
-Madre...-.
viernes, 22 de junio de 2007
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